jueves, 28 de junio de 2007

Mi vecina


Pared por medio, en un departamento casi idéntico al mío, vive mi vecina. Nunca recuerdo su nombre. Como yo, vive sola y algunas veces nos cruzamos en el ascensor, o salimos al mismo tiempo. Es amable, sin llegar a "canchera", y siempre tiene algo para decir o contar. Yo me muestro igualmente amable, aunque sin ganas de ir mucho más allá.

Debe tener un par de años más que yo, aunque nunca se lo preguntaría. No es fea, es una de esas mujeres "ni": que no llegan a llamar la atención ni a resultarme atractivas. Cuando nos encontramos comparto su charla generalmente banal, que a veces disfruto, sobre todo cuando chusmea sobre gente del edificio. Se la nota habladora, es simpática, pero la verdad es que no me interesa (tampoco creo que yo le interese demasiado).

Por otro lado, difícil sería mantener una relación con alguien para quien resulta muy fácil invadirte. Una de las paredes laterales de su monoambiente corre pegada a la del mío; me apuré a cubrirla de muebles para apagar los ruidos. De tanto en tanto, cuando alguien la visita, me llega algún murmullo de su conversación. Supongo que lo mismo debe pasar del otro lado.

Imaginate: unos mimos y enseguida surgiría en ella ese sentimiento de propiedad tan femenino; comenzaría a chequear mis horarios, preguntar qué estuve haciendo. Y lo que es peor, después de pelearnos tendría miedo de encontrármela en el pasillo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y. a razon de parecer medio bruto y todas esas cosas, y no saber a ciencia cierta como es esto de los blogs.
Como diria un Samurai.....jeeeetela y a otra cosa. menos es mas y cuanto mas mas mas mas.
Guille