viernes, 31 de agosto de 2007

Naranjas sin hollejo

Soy de los que pelan los cítricos metódicamente, sacándole todo "lo blanco", lo que me hacía terminar último en cualquier reunión. Hasta que descubrí esta manera de pelar naranjas en forma rápida y prolija:

Hay que empezar siempre por el extremo por donde estaba unida al árbol, es decir donde está ese botón verdecito. Pelamos en espiral desde ahí, sin preocuparse por sacar todo, que quede bastante "blanco" pegado (así nos evitamos terminar con las manos pegoteadas de jugo por pelar de más). Entonces, y siempre partiendo de donde estaba el botón, raspar con el cuchillo en la parte superior y luego tirar hacia afuera y abajo; el hollejo irá saliendo limpiamente. Cualquier resto que quede en la superficie se saca tirando de la misma manera, siempre en dirección contraria al botón, como haciendo meridianos en un globo terráqueo... Lo que queda es puro jugo.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Paredón y después

Cambio en el paredón de enfrente de mi casa: la campaña boquense de Roberto Digón fue tapada por un PINO SOLANAS PRESIDENTE - CLAUDIO LOZANO DIPUTADO.

López Murphy había durado dos días, su reemplazante Digón veintidós. Veremos cómo le va a Pino.

martes, 28 de agosto de 2007

Lalola... lalala


Hoy empieza el programa ese que no voy a ver porque está en América, que en mi casa no se ve. Y creo que no debe ser gran cosa. Pero me sirve de excusa para hablar de su actriz protagónica, la rubionda Carla Peterson, ex villana de productos suarísticos como Son Amores o Sos mi vida.

Carla Peterson actúa bien. Sí. Es linda, también. Pero tiene algo más que me puede absolutamente: su voz. No cuando actúa o anuncia algo, sino su voz normal, cuando está siendo ella misma, digamos. Tiene un registro muy grave que no sé por qué me calienta, habla como si estuviera drogada.

Fíjense cuando la están entrevistando, sobre todo si está en un programa, tipo sentada en un sillón tranquila, conversando... Habla como si tomara melatol! A mí me resulta muy sensual.
Cuando está actuando no, ahí levanta un poco la voz y ya es otra cosa. Digamos que soy fan de la Peterson cuando está siendo entrevistada. Sí, ya sé, esto es muy raro. En fin.

sábado, 25 de agosto de 2007

El derecho de fifar

Ayer me encontré con Daniel, un amigo que no veía hacía muchos años. Tomamos unas birras mientras nos poníamos al día; no faltaron los comentarios sobre antiguas compañeras de facultad que habíamos dejado de ver. Así me enteré que Cora, la chica por la que Daniel siempre había tenido flojera pero que se había casado muy joven, se había separado unos años después y mi amigo había podido concretar su fantasía. La cosa duró pocos meses y terminó bastante mal, pero por lo menos no le quedó el entripado como a tantos.

En esos días de la facultad vivíamos rodeados de mujeres, con las que estudiábamos, charlábamos en los pasillos o íbamos a fiestas. Indefectiblemente, uno perseguía a la que le gustaba -y con la que generalmente no pasaba nada- y se hacía amigo de las otras, las menos agraciadas o feas. Cuando sabíamos que Ella no estaba disponible, siempre estaba la fea -pero macanuda- dispuesta a cebarnos mate, ir al cine o charlar. Pero con el tiempo las feas fueron desapareciendo; algunas se casaron y dejaron de llamar, otras simplemente se retiraron, alguna incluso parecía ofendida aunque no nos decía por qué. Con el tiempo, al dolobu le cayó la ficha: las feas nos ponían la oreja y nos cebaban mate porque, en el fondo, ellas también nos querían fifar.

Entiéndase: no digo que alguna de estas niñas vivía un estado de enamoramiento que la hacía consentirnos sin pedir nada a cambio... sino que TODAS abrían oportunidades, situaciones en las que por ahí se nos podía ocurrir meterles mano. Si lo hacíamos, por lo menos, dependería de su humor del momento agarrar viaje o rechazarnos con un gesto de fastidio. En cualquier caso sabrían que, al menos una vez, las habíamos deseado.

Pero claro, uno estaba pendiente de la otra que nos tenía cagando y era linda. Y nos creíamos generosos dándole charla a las feas, sin darnos cuenta de que cada vez que nos íbamos de sus casas sin manotearlas, las ofendíamos.

Por eso ayer brindamos por las feas, por su ignorado y legítimo derecho a fifar. Y nos dijimos al unísono: ¡qué par de pelotudos!

viernes, 24 de agosto de 2007

Constancia

Hablando del asunto es una novela de Julian Barnes sobre un triángulo amoroso (el marido, la esposa y el amigo de él). Los personajes se turnan para contar la historia y pasar en limpio lo que les está sucediendo. En un momento, la madre de la chica implicada dice algo más o menos así:

-El problema del matrimonio es que con el tiempo la capacidad del hombre de hacer feliz a la mujer (y viceversa) se va atenuando, hasta desaparecer. En cambio, la capacidad de herirse uno al otro se mantiene constante.

miércoles, 22 de agosto de 2007

Tarantino siempre al pie

Por culpa del director de Kill Bill me enamoré de Sydney Poitier... no, no del negro veterano que aparece en las entregas del Oscar (ese se escribe Sidney, con i latina) sino de su hija, el bomboncito que ven acá arriba. Me la encontré en Death Proof, la nueva de Tarantino que forma parte de un homenaje al cine trash llamado Grindhouse, junto con otra dirigida por Robert Rodríguez (es medio complicado, pero ya se van a cansar de leerlo cuando se acerque la fecha de estreno). Esta chica ya pasó los treinta (nació en 1973 y su madre es una lituana rubísima) pero la verdad es que no la junaba. La acompañan otras perras como Vanessa Ferlito -que parece una hermanita de Angelina Jolie- y la más conocida Rosario Dawson. Pero Sydney es mi preferida y parece que también la de Quentin, basta ver cómo la filma... El fetichismo de Tarantino es conocido, en sus películas siempre hay chicas descalzas en primer plano y ésta arranca directamente con unos piececitos sobre el capot de un auto en movimiento (una tal Shannon Hazlett figura en los créditos como "doble de pies", imagínense). Sydney anda en patas por la película y QT la espía desde todos los ángulos, al ritmo de esos discos viejos por los que debe pagar millonadas en eBay. Si todavía no se bajaron la peli, pueden espiar este divertido trailer en gallego: qué joder, a montar el carro y menudo follón!

martes, 21 de agosto de 2007

Guarda muchachos

Detienen a una "viuda negra" en Mataderos
(Buenos Aires, DyN)

Una mujer de 66 años fue apresada anoche acusada de haber intentado robarle a un hombre al que había seducido en un bar de la zona. La Policía encontró a la víctima narcotizada y dormida en una cama, en tanto la ladrona fue sorprendida robando y acumulando objetos en un bolso.

Otra en Mendoza, noticia del 23 de julio; y de nuevo en Baires, noticia del 1º de julio.
Pero también: noticia del 9 de julio.

Como le decían a mi hermana: ¡que no te metan algo en el trago!

viernes, 17 de agosto de 2007

Mi otra vecina (la hot)

Ya hablé de mi vecina aburrida, la que tengo pared de por medio. Un piso más abajo hay otra mucho más interesante. Debe tener más o menos mi edad, morocha, se cuida y eso se nota: tiene ese look de mina que va al gimnasio. ¿Separada? La verdad es que no sé si vive sola o acompañada, sólo sé su piso, porque nuestros encuentros son en el ascensor.

Uds. saben, andar en bicicleta es algo que se aprende una vez y ya no se olvida. El don social, en cambio, debe ejercitarse y si uno pasa un tiempo encerrado cuesta bastante más encarar nuevas relaciones. Ella, claro, no tiene ese problema: apenas me ve me charla, simpática y mundana. Soy yo el que trabaja para tirar algún bocadillo interesante -cri cri, me hace el cerebro como si estuviera arrancando la PC- mientras el ascensor sube o baja y los pisos pasan con rapidez.

-¿Hola cómo andás? Yo acá, apurada porque llego tarde al gimnasio... Encima no me di cuenta que tenía el jogging para lavar y me tuve que poner este conjunto de tenis -dice, por ejemplo, y se mira las piernitas debajo de una pollera negra con volados, cortísima-. Un desastre.

A lo cual yo debería retrucar "pero no, si te queda bárbaro" o algo así, pero me sale más bien "mfffssgggg..." Bueno, no tanto pero como es imaginable todas las frases se me ocurren al rato que ella se fue.

¡Pero voy a esmerarme! Tomaré mucho Danonino y practicaré frente al espejo, así cuando me pida ayuda con alguna pelotudez doméstica podré decirle, canchero: "vení que te voy a, eh, gggmmsfffff..."

miércoles, 15 de agosto de 2007

Otra peli para nosotros

El título original es Swingers, es de 1996 y acá salió directo en VHS con el título Dos torpes galanes. Los dos torpes galanes son el gordito Jon Favreau, también autor del guión, y su canchero amigo Vince Vaughn. Ambos se hicieron conocidos en Hollywood con esta película, así como el director Doug Liman. Todos siguen trabajando, pero me animo a decir que jamás hicieron nada mejor.
Mi amigo Guille dice que en el amor hay rachas: "cuando más, más; y cuanto menos, menos". Favreau, el protagonista, acaba de ser pateado y está en plena racha negativa, sintiéndose una piltrafa. Vaughn y otros amigotes intentan levantarle el ánimo, pero de paso le enrostran lo bien que les va a ellos, lo que lo deprime todavía más. Es muy fácil hacer una historia triste y patética con esto, pero Favreau-Liman logran una comedia de aquellas. Sobre todo, porque hay momentos tristes en serio, tan patéticos que nos dan risa, porque en ellos nos reconocemos.
Toda la película es excelente; destaco nomás el momento en que Favreau consigue que una mina le de su teléfono y la triste pero desopilante escena que viene después. El final, donde caen algunas caretas, también es maravilloso.
Favreau decía que habían querido hacer una peli sobre los aspirantes a actores que viven en Hollywood; todos chapean con sus autos pero viven en departamentitos de uno o dos ambientes, porque ahí es todo fachada. No sabía él que pintando su aldea, había contado algo que le pasa a todo el mundo.

martes, 14 de agosto de 2007

Consejos centenarios

Entre los textos recuperados de Francis Scott Fitzgerald, autor de El gran Gatsby y Suave es la noche, se encuentra esta carta donde aconseja a su hermana menor Annabel para que resulte más popular entre los varones. Ella tenía 14 años y él 19. La carta inspiró luego uno de sus mejores cuentos, "Berenice se corta el pelo". Es de 1915, pero algunos consejos suenan muy bien hoy.

El tema general de conversación

La conversación, como la gracia, es un arte que se cultiva. Sólo a muy pocos les surge naturalmente. Como sabes, la conversación no es tu fuerte, y muy naturalmente podrías preguntar, "¿de qué le gusta hablar a los muchachos?"

1. A los muchachos les gusta hablar de sí mismos, mucho más que a las chicas. Una joven que alguna vez se llamó Helen Walcott me decía -y fue la debutante más popular de Washington un invierno- que ni bien conseguía que un hombre empezara a hablar de sí mismo, lo tenía cinchado y con arnés; se entregaban solos. Estos son algunos recursos que puede emplear una chica.

a) Bailas mucho mejor que el año pasado.

b) ¿Por qué no me das esa corbata cuando te canses de usarla?

c) ¡Qué pestañas más largas! (Esto los pone incómodos, pero les gusta)

d) Me hablaron de tu labia...

e) Bueno, ¿cuál es tu último flechazo?

Evita

a) ¿Cuándo vuelves al colegio?

b) ¿Cuánto tiempo estuviste en casa?

c) Hace calor, o "qué buena la orquesta", o "qué buena la pista". Evita también toda conversacion sobre parientes o amistades mutuas. Preguntarle a Jack Allen sobre Harriette o a Tuby sobre Martha es una señal segura de que la conversación te cuesta. No le tengas miedo al slang (puedes usarlo, pero cuida de usar lo último y más gracioso, como "labia", "sanata", etc.) Nunca le hables a un muchacho de su colegio o facultad, a menos que haya hecho algo especial o que sea él quien saque el tema. En una conversación siempre es bueno empezar hablando de vaguedades; un poco de sanata, nada más. Pero empieza tú, nunca dejes que empiece el muchacho: No hables de tu colegio, no importa adonde vayas. No cantes nunca, por más grande que sea el coro.

2. Cuando seas un poco más grande verás que a los muchachos les gusta hablar de cosas como fumar y tomar. Sé siempre muy liberal (odian a las remilgadas). Diles que no objetas que una chica fume, pero que personalmente no te gusta el cigarrillo. Diles que solamente fumas cigarros (¡embrómalos!). Cuando seas mayor deberás además tener siempre alguna opinión que dar sobre lo último en música, libros y obras de teatro. Eso le gusta a más hombres de lo que puedas imaginarte.
Al conversar, simula siempre una absoluta franqueza, pero en realidad sé estrictamente lo franca que quieras ser. Nunca trates de darle a un sujeto la impresión de ser festejada; Ginevra siempre empieza diciendo que es una pobre mujer inadvertida sin ningún pretendiente. Préstale siempre mucha atención al hombre. Si es posible, míralo a los ojos. Nunca muestres aburrimiento. Es terriblemente difícil hacerlo con gracia. Aprende a ser mundana. Recuerda que en toda sociedad nueve de cada diez chicas se casan por dinero y nueve de cada diez hombres son estúpidos.

Del libro de Francis Scott Fitzgerald, Cartas (Beatriz Viterbo, Rosario, 1992).

lunes, 13 de agosto de 2007

Pequeña rant

Me dice un blogger amigo que "la gente no lee textos largos". Qué loco, todo el mundo lee por Internet todo el tiempo pero, aparentemente, donde ven algo medio bodoque huyen cual Karina Jelinek. Es uno de esos "tips" que muchos blogs cumplen a rajatabla.

Bueno, acá no. Los textos serán todo lo largos que deban ser. Quien quiera leer, que lea.

Tomá mate.

domingo, 12 de agosto de 2007

Esplendor en la hierba

La versión inglesa de la contratapa del Diario Popular es la página 3 del amarillento The Sun, con la diferencia de que allá las chicas tienen menos remilgos a la hora de posar. De ahí salieron varias anglo-Nazarenas como la tetuda Samantha Fox, allá por los ochenta. Por esa misma época apareció Kathy Lloyd, esta irlandesa que como se ve deslumbra tanto en estilo cóctel (acá a la derecha) como despatarrada al sol (ahí abajo). Es así, a veces Natura es muy generosa y acá puede decirse que superó todas las normas ISO.
La Kathy, ya pisando los cuarenta, todavía quita el aliento. Películas no hizo, salvo que cuenten unos videítos para Playboy. Los británicos la ven día por medio en programas de juegos estilo Sofovich o careteando en alguna inauguración. A nosotros nos queda Google (ojo que hay una rubia impostora que se llama igual), o esas revistas que ahora vienen con menos carne y más albalátex. Pero ella no necesita retoques: le alcanza con su propio esplendor. Dios te salve, reina.

jueves, 9 de agosto de 2007

Primavera temprana


Está terminando una tarde maravillosa, crocante, con la temperatura ideal, una suave brisa acompañó mi caminata. Miro para arriba, tomo aire, disfruto.

Y compruebo que, por suerte, la fábrica de mujeres nunca termina.

miércoles, 8 de agosto de 2007

El secreto de la tortilla

No, no se trata de una amiga lésbica sino de esa receta que parece una pavada pero tiene su truco. Para evitar que la tortilla se transforme sobre el pucho en "revuelto" -debido a que se nos pegó la parte de abajo y terminamos rascando con una cuchara para arrancarla- deberá Ud. seguir a rajatabla estos pasos:

1) Una vez pre-freídos los ingredientes principales (papa, zapallito, espinaca, etc.) a fin de su cocción y para que larguen el exceso de agua...

2) Vaciar la sartén y lavarla con agua caliente, sacando hasta el último pegote. Los ingredientes -una vez escurrido el aceite que se estaba usando- deben mezclarse con los huevos en un recipiente separado, preferentemente un bol.

3) Una vez prístina la sartén vuelve al fuego vacía. Mientras los restos de agua se evaporan por acción del fuego, revolvemos el menjunje huevos + ingredientes en el bol hasta lograr una consistencia uniforme.

4) Cuando la sartén está caliente y la última gota de agua se evaporó, echar un chorrito de aceite nuevo y desparramarlo bien por el fondo y los costados. El calor expande el aceite, así que hace falta muy poquito. Si se pasó, tire el excedente.

5) Cuando el aceite está bien caliente, recién ahí vaciamos el bol en la sartén (fshhhh) y apelmazamos con un tenedor o cuchara, para que quede plano, mientras movemos despacio la sartén para comprobar que la tortilla se mueve sin problemas. Fuego medio tirando a bajo. En un par de minutos ya podemos darla vuelta (yo uso una tapa de cacerola, del mismo tamaño de la sartén o más grande).

6) Vualá! La sartén queda impecable. Una vez que hemos dominado el procedimiento, invitar a nuestros amigos a la cocina y conversar mientras ellos observan de reojo nuestra pericia. Cuando nos feliciten, sorprendernos.

lunes, 6 de agosto de 2007

Ellos sacaban a pasear al perro

¿Por qué se compró un perro? Algunas veces pensaba que para no estar solo; otras, que para tener alguna obligación cotidiana que hiciera más variada su rutina. Sólo el hecho de tener que sacarlo a la calle todas las mañanas -antes de ir a trabajar-, y por las noches -antes de tumbarse frente al televisor- le pareció bueno. De esta manera paseaba él también, combatiendo así su tendencia a encerrarse en casa.

Durante los primeros tiempos contempló, entre la indiferencia y el disgusto, los destrozos que el cachorro iba haciendo en el sofá, en las patas de la mesa, en el parqué. Intentó educarlo, pero no sabía cómo y le daba pereza comprar uno de esos manuales de adiestramiento, pues calculó que el tiempo que tardaría en leerlo y en ponerlo en práctica lo podía dedicar a estudiar inglés, que le hacía más falta. De todos modos, no hizo ni una cosa ni otra. En cualquier caso, alcanzado cierto nivel de destrozo doméstico, el perro dejó de morder las patas de las sillas y de destripar cojines, como si poseyera un sentido de la decoración que ya hubiera sido colmado.

Encontró placer en sacarlo a pasear porque eso le hizo entrar en contacto con otras personas que también paseaban perros. Advirtió así que había más gente como él, gente rara que vivía sola o mal acompañada y que gracias al perro encontraba un grupo al que pertenecer. El tema de conversación era siempre el animal: lo que comía o dejaba de comer, el modo de mostrar su afecto, el lugar elegido para dormir, etcétera. Así, poco a poco, fue ingresando en una comunidad de intereses que le devolvió el gusto por el trato social. Es cierto que en un momento dado pensó que había cometido un error, pues si en lugar de comprarse un perro hubiera adquirido una colección de sellos, también habría entrado en contacto con un grupo de gente, sólo que en vez de hablar de animales, mantendría discusiones filatélicas. Los sellos, además, tenían la ventaja de revalorizarse y no comer.

Pero estas dudas se atenuaron cuando conoció a una mujer que también sacaba al perro a primera hora de la mañana, como él. Era una mujer sola, madura, algo cansada, pero poseía un atractivo misterioso que le sedujo casi de inmediato. Mientras los perros jugueteaban por el descampado al que solían acudir, ellos hablaban de cuestiones neutras y los sentimientos hacían lo suyo en el interior de la conciencia. Algunas veces, él intentaba desviar la conversación hacia temas más personales, pero ella -tras intercambiar una mirada con su perro- volvía a las cosas de siempre. Daba la impresión de estar sometida constantemente a una vigilancia secreta, y era ese aire de misterio lo que la hacía aún más deseable.

En cuanto a él, había aprendido, gracias a esas conversaciones, que los perros, como las personas, necesitaban una alimentación equilibrada. Dejó, pues, de comprar latas de conserva y empezó a cocinar arroz con carne, que era el plato preferido de su animal. De este modo, el perro empezó a evolucionar favorablemente, notándose los desvelos de su sueño en la belleza de su pelo y en su vitalidad creciente. Empezó a vivir para él. Le compraba los mejores champús, vitaminas que fortalecían sus uñas, botellas de agua clorada que prevenían las caries y un collar que fue la envidia de los otros perros. Sin embargo, las relaciones entre el animal y él no mejoraban o tomaban un rumbo difícil de expresar. Cuanto más le cuidaba, más cuidados demandaba el perro, como si sus ambiciones de calidad de vida carecieran de límites. Así, si un día el arroz no tenía el punto adecuado, se negaba a comer, produciendo un movimiento de culpa en el ánimo de su dueño, que en estas ocasiones pensaba con nostalgia en la colección de sellos. No obstante, si se sentía observado por el animal, cambiaba inmediatamente de pensamiento, pues a veces tenía la impresión de que el perro "oía" lo que él imaginaba y le castigaba más tarde por ello de un modo u otro. Observó que el perro tenía, como las personas, capacidad de almacenar rencor. Así, si un día llegaba a casa más tarde de lo habitual, el animal, en lugar de recibirlo en la puerta, se escondía debajo de la cama y permanecía allí un día entero negándose a salir a la calle y a comer.

Entre tanto, su amor por la mujer madura fue creciendo y de vez en cuando la tomaba del brazo o acercaba su rostro al suyo para decirle alguna confidencia. En estas ocasiones, el perro de ella se colocaba frente a la pareja mirándolos con una carga de rencor o con un signo de advertencia que les impedía relacionarse libremente. Cuanto más progresaba la relación entre ellos, más vigilados se sentían por el animal, que ya no correteaba por el descampado, como antes, sino que permanecía junto a su dueña como para controlar sus conversaciones y sus gestos.

Él empezó a desesperar y un día, en voz baja, para que el perro no lo escuchase, le propuso que se vieran una tarde cualquiera ellos dos solos.

-No puedo -respondió ella con resignación.

-¿Por qué?

-Si lo dejo mucho tiempo solo en casa, me lo destroza todo y aúlla sin parar. Luego los vecinos protestan.

Él se calló porque el perro de ella había empezado a mirarle, y decidió plantear la cuestión en otro momento. Por ahora, se conformaba con verla todas las mañanas, aunque fuera en presencia de los animales.

Sin embargo, al día siguiente la mujer no acudió a la cita habitual. Cuando él empezaba a inquietarse, vio venir al perro de ella, pero venía solo, con su mejor collar y una mirada de ya te lo advertí que le produjo escalofríos. Los animales jugaron un rato, hicieron sus necesidades y a la hora de todos los días el perro de ella se marchó por donde había venido.

Él inició también el camino de regreso con su perro al lado. Al entrar en el piso se miraron y en la fracción de un segundo él comprendió que no eran ellos los que sacaban a pasear a los perros, sino los perros los que les sacaban a pasear a ellos. Un espasmo de terror recorrió su médula porque oscuramente intuyó que ya estaba atrapado: se notaba en la mirada del animal, en su seguridad, en el gruñido con que le exigió que le pusiera la comida. Ni siquiera se atrevió a pensar que habría sido mejor una colección de sellos por miedo a ser castigado sin salir a la calle, como ella.

Del libro de Juan José Millás, Ella imagina (Alfaguara, Madrid 1994).


sábado, 4 de agosto de 2007

Otro día loser

El paredón de enfrente de mi edificio amaneció con una larga leyenda en celeste y blanco, letras gigantes:

"LOPEZ MURPHY PRESIDENTE 2007"
JUVENTUD RECREAR

Otrosidigo: dos días después, Lopecito fue prolijamente tapado por una pintada de las elecciones en Boca Jrs.

viernes, 3 de agosto de 2007

Más grageas de Satiricón

-En este país el que no se deprime es turista

-El hombre desciende del útero (un lector)

-La esperanza es lo último que se perdió

-No es que tenga sueño, es mogólico

-Algunos titulares de diarios parecen suplentes

-En las bandas de música de los lisiados hay más de un bastonero

-Ahora por la plata el mono baila, canta, zapatea y hace imitaciones

-La parálisis infantil es un mal menor

-Hay gente que se queja porque la atacan gratuitamente. ¿Qué pretenden? ¿Pagar?

-La Argentina es la Jujuy del mundo

-Lo que necesitan los japoneses es un líder que les abra los ojos

-La ventaja de las piernas ortopédicas es que cuando se fracturan no duelen

-¿Notó usted que parecidos son Cipe Lincovsky y Antonio Gasalla?

-La gente no es mala. Es malísima

-Lo que te llega a matar es ver a las blancas palomas de la paz morfando basura
Compiladas en el libro Ni yanquis ni marxistas... humoristas, de Jorge Bernárdez y Diego Rottman.

miércoles, 1 de agosto de 2007

Ardilla descontrolada

HELSINKI (Reuters) - Una ardilla adicta a los dulces se dirige a un negocio de abarrotes finlandés al menos dos veces al día para robar huevos de chocolate "Kinder Sorpresa."
"La nombré la ardilla kinder tras los robos. Siempre va por ellos. Parece que no le interesan mucho los otros dulces," dijo a Reuters la administradora de la tienda en Jyvaskyla, en el centro de Finlandia.
El huevo de chocolate, que está hecho para niños, tiene un juguete en su interior.
"Saca el envoltorio con cuidado, come el chocolate y se va de la tienda con el juguete," dijo Irene Lindroos.
Desafortunadamente, el ladrón de cola larga no limpia los restos de papel que deja tirados, agregó Lindroos.
Las ardillas tienen una merecida reputación de ser animales inteligentes y adaptables. Varios residentes han visto a los pequeños roedores en sus comederos de pájaros "a prueba de ardillas."