domingo, 23 de septiembre de 2007

Mensaje

Murió Marcel Marceau, el mimo más importante de todos los tiempos. El mundo llora al genio de la expresión silenciosa, el responsable de que, en todas las peatonales del mundo, algún joven desocupado se pinte la cara de blanco y se burle arteramente de los paseantes, pretendiendo luego que éstos tomen a bien la cargada y encima colaboren con su supervivencia.

Teníamos miedo de que, a pesar de su longevidad, Marceau dejara este mundo sin transmitir la sabiduría que le dieron los años y el paso por tantos escenarios. Afortunadamente, había gente a su lado y tomaron nota de sus últimas palabras, que reproducimos para todos los espíritus inquietos:













Qué vacer, los grandes son así.

sábado, 15 de septiembre de 2007

Diez síntomas del viejazo

1-Ni en pedo me hago un piercing, ni siquiera un vulgar tatoo (que para mí es tatuaje).

2-El porno me da un poco de vergüenza.

3-Los veinteañeros ríen ante mi uso de ciertas palabras como "vaquero", "apretar", "discar", etc.

4-No entiendo los dibujitos de Nickelodeon.

5-Digo en castellano los títulos de canciones y discos anteriores a 1980. Ejemplos: "Perro negro", "Fiebre de sábado por la noche", "Niebla púrpura", etc.

6-Cuando alguien dice "tendremos una presidenta mujer" me da un escalofrío.

7-Cuando alguien dice "bí-fiftichú" me suena medio snob.

8-Miedo a clavarme cuando me ofrecen alguna innovación tecnológica (el "efecto Betamax").

9-Todavía creo que The Police fue "una banda importante en la historia del rock".

10-Lo peor de todo: algunas veinteañeras me tratan de usted.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Feos del mundo, uníos

En estos días circuló la noticia de un pueblo italiano donde piensan hacer un monumento a los feos. En realidad esta gente anda por los medios hace algún tiempo, por ejemplo Clarín les dedicó un espacio en 2003. Se hacen llamar Club dei Brutti, su presidente es Telesforo Iacobelli y viven en Piobicco, al noroeste del país; suelen ser noticia en setiembre porque el primer domingo de ese mes hacen su fiesta anual.
Según su página, tienen más de 30 mil inscriptos en todo el mundo. Cada uno posee un carnet habilitante, que clasifica su fealdad entre "insuficiente" y "excepcional", y dan un premio llamado No-bel (cuác). El lema: "apoyar a quienes no salen de sus casas para no arruinar el paisaje".

Don Iacobelli, el alma mater del asunto, dice haberse inspirado hace algo más de 40 años, cuando creó una agencia para conseguirle pareja a unas cien lugareñas (probablemente fue a la quiebra). Desde entonces viene armando eventos para llamar la atención sobre este pueblo de dos mil habitantes y aura medieval.

Curiosamente, Piobicco está muy cerca de Rímini, donde nació Federico Fellini. Esto explicaría por qué en la película Amarcord, que trataba de su niñez, se ve a un tipo subido a un árbol gritando "quiero una mujer!"

Todo esto me recuerda una novela muy divertida de Boris Vian, llamada Que se mueran los feos y que a esta gente no le gustaría nada.

sábado, 8 de septiembre de 2007

Grageas de Mengano, Humor y El Ratón de Occidente

-Los escoceses prefieren el whisky nacional al importado

-De todas las operaciones la que menos duele es la autopsia

-Los caballeros no las prefieren rubias, las prefieren fáciles

-Los epilépticos están totalmente identificados con el movimiento

-En el cementerio también los vivos están arriba

-Dios no ahorca, pero cómo aprieta
-La mentira es la madre de todos los negocios

-La fe y el soborno mueven montañas

-Abandoné el cine porque me estaban encasillando (Lassie)
-Más que ganadero, éste es un país perdedero

-"El libro, del autor al lector". Del lector a un amigo. Y ahí se pierde

-"Los vamo a reventar, los vamo a reventar..." (unos pibes con acné)

-"¿Qué puedo hacer por mí, país?" (un especulador)

-Dios es argentino: sobórnelo

-En el país están los agoreros de siempre, y los que recién se empadronan

-En la cárcel de Olmos jamás dan peras de postre

Compiladas en el libro Ni yanquis ni marxistas... humoristas, de Jorge Bernárdez y Diego Rottman.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Mirá el pescadito

¿Qué hace más daño? ¿Los desplegables de chicas en cueros a que nos tiene acostumbrada la prensa gráfica nacional, o un video como éste, donde la insinuación tiene el agudo filo de un estilete?

La chica se llama Alizée y en su momento fue la respuesta gala a Britney Spears (pero Britney, comparada con esto, tiene la sensualidad de un perro abotonado). El video es de 2003, y ya tenía 19 añitos. Si no te sentís culpable, acá hay otro de cuando tenía 17. Éste también.

Pero el de la foto, el primero, es adictivo. El señor que hizo esas coreografías es muy, pero muy perverso.

sábado, 1 de septiembre de 2007

Más consejos centenarios

Continúa la carta escrita por Francis Scott Fitzgerald a su hermanita de 14 años, allá por 1915. Primero le había aconsejado de qué hablar en las reuniones. Acá sigue, dándonos una idea de lo difícil que era (¿es?) ser mujer:

Encanto-Porte-Baile-Expresión

1) El encanto depende del porte, la expresión y la conversación; habiendo tratado ya ese factor último y más importante, diré algunas palabras sobre los otros dos.

2) Una joven debe mantenerse erguida. A Margaret Armstrong, la postura desmañada le hizo perder más favores que su falta de belleza. Incluso a Sandy la han criticado por su porte. Cuando cruzas un salón lleno de gente, nueve de cada diez personas te miran y, si caminas erguida y dueña de ti, y muestras un porte atlético y gracioso, la mayoría se fija en eso. En cuanto al baile, es muy importante que te pares bien, y recuerda bailar mucho. Bailarinas como Betty, Grace y Alice se entrenan duro. Alice es una bailarina totalmente autodidacta. A los dieciséis no era mejor que tú, pero ensayó y ensayó. Una bailarina como Elizabeth Clarkson ahuyenta parejas. No puedes ser perezosa. Debes tratar de no cargarle ni un gramo de peso al varón y concentrarse en eso cuanto haga falta para acompañarlo bien. Si hubieras dedicado tiempo a bailar conmigo las veces que te lo pedí, en lugar de tocar el piano, serías una buena bailarina. Louis Ordway le enseñó a Kit el paso enroque un verano, y mientras duró la temporada, la asediaron permanentemente en los bailes. Y bailar cuenta como ninguna otra cosa.

3) La expresión, que se expresión facial, es uno de tus puntos más flojos. Una chica con tus rasgos y a tu edad tiene que tener un control casi perfecto de su cara. Tiene que ser casi como una máscara, para poder dominar perfectamente cualquier expresión o impresión de la que quiera sacar ventaja.

a) Es absolutamente necesaria una buena sonrisa, que pueda además manejarse a voluntad. Tú sonríes de un solo lado, lo cual está absolutamente mal. Párate delante del espejo y practica hasta lograr una buena sonrisa. En el vocabulario facial de toda joven debe haber una sonrisa radiante. Practícala, con amigas, con la familia. Practica hacerla cuando no estés contenta y cuando estés aburrida. Cuando estés incómoda, cuando tengas algún inconveniente. Son esos los momentos en que deberás usarla en sociedad, y sólo después de haberla practicado en frío le tendrás confianza como un buen arma en situaciones difíciles.

b) La risa no es tan importante, pero conviene tener una buena de reserva. Tu risa natural es muy buena, pero la artificial es malísima. La próxima vez que te rías naturalmente, recuérdala y practica, para que puedas repetirla cuando quieras. Practica en donde sea.

c) Algo que toda joven debe tener es una mirada patética, atrayente. Sandra y Ginevra son especialistas en eso; también Ardita. Lo mejor es abrir grandes los ojos y entreabrir un poco la boca, mirando hacia arriba (suspendiendo un poco la cabeza), directo a los ojos del hombre al que le estás hablando. Ginevra y Sandra usan eso cuando sueltan su parlamento "Soy tan poco popular"; de hecho, lo usan casi la mitad del tiempo. Practícalo.

d) No te muerdas ni retuerzas los labios: es la muerte segura para cualquier expresión.

e) Las dos expresiones que actualmente controlas no son buenas. Una es la sonrisa de lado y la otra es la mirada pensativa con los ojos semicerrados.

Te digo esto porque mamá y yo no tenemos absolutamente ningún control sobre nuestras expresiones faciales, y nos hace falta. Mamá es peor que yo. Sabes cómo se aprovecha la gente de cualquier humor que revele su cara y le embroman la vida. Bueno, tú eres lo bastante joven como para superar eso, aunque estás peor que yo en este momento. El valor de esta práctica es que cuando estás en desventaja no lo dejas ver; los muchachos odian ver a una chica en una situación desfavorable.

Practica ya mismo.

Del libro Cartas de Francis Scott Fitzgerald, Beatriz Viterbo Editora, Rosario, 1992.