jueves, 7 de febrero de 2008

El mito de las vacaciones


El mayor suceso de la agencia fue la promoción del balneario Playa Desierta. Se eligió un punto cualquiera de la costa atlántica y se instó a las personas a viajar allí.

El argumento decisivo consistía en declarar que nadie iba jamás a ese lugar. Ya se sabe que los espíritus delicados aman la soledad. Así fue como muchos se trasladaron a Playa Desierta. La fama del paraje creció a lo largo de las temporadas y al cabo puede decirse que verdaderas muchedumbres llegaban al balneario con el propósito de hallar un rincón solitario.

La paradoja no tardó en declararse: el éxito fue causa de la decadencia. Al perder su desolada virtud la playa fue abandonada por multitudes desengañadas hasta que al final quedó otra vez, y para siempre, desierta.

Manuel Mandeb relacionó este episodio con el impresionante número de visitantes que recibe anualmente Mar del Plata.

"...Es difícil encontrar una explicación convincente. Todo el mundo
detesta las aglomeraciones. En Mar del Plata hay aglomeraciones.
Luego, nadie debería acercarse por allí.

"Me atrevo a postular una teoría audaz. No hay en Mar del Plata turistas
lisos y llanos sino individuos que viven del turismo y trabajan en esa ciudad
durante el verano: vendedores de chorizos, croupiers, empleados de los hoteles,
camioneros, colectiveros, cocineros, mozos, guardavidas, recepcionistas,
aviadores, actores, músicos, futbolistas, árbitros, bailarines, magos,
periodistas, editores, locutores, humoristas, telefonistas, cantantes,
reposteros, adivinos y publicitarios.

"Si agregamos a los familiares y acompañantes de estos trabajadores,
hallaremos que suman millones. Todos se abastecen mutuamente: el croupier va al
teatro, el actor va a ver fútbol, el futbolista come pizza y el pizzero escucha
la radio. De este modo, la ciudad se mueve y los fenómenos económicos se cumplen
como si hubiera turistas verdaderos".
De "El descanso de los Hombres Sensibles" en Crónicas del Angel Gris, Alejandro Dolina, Buenos Aires 1988.

3 comentarios:

Stanley Bing dijo...

Nunca lo había pensado de esa manera... brillante.. y bueh.. no me extraña del maestro dolina...

Coco dijo...

Dolina es lamentable. Y lo que escribe más.
De todos modos lo que dice usted, Solterón, es interesante. En mi opinión, el problema de Mar del Plata es el siguiente: pretenden trabajar dos meses (los de la temporada) para vivir el resto del año.
Eso no existe en ninguna ciudad del mundo.
Por qué no se buscan un trabajo de verdad?
Dos meses pueden vivir del turismo, dos meses de la pesca, dos meses de lo pollover, dos meses de
Manantiales, dos meses de... Piensen ustedes carajo! Y dejen de llorar.

Coco dijo...

A mi me gustaba Nanin Timoyco.