domingo, 26 de diciembre de 2010

Wow



Qué foto.

No es de una película: fue tomada en setiembre desde la Estación Espacial Internacional, que da una vuelta completa a la Tierra cada 90 minutos. El fotógrafo fue el comandante de la Estación, Douglas H. Wheelock. La astronauta que mira desde la cúpula se llama Tracy Caldwell Dyson y volvió a la Tierra unos días más tarde. (Mientras a Sigourney Weaver le daba una rabieta...)

Descubrí esta imagen en el Página/12 de hoy: en el suplemento tecnológico Futuro la eligieron como la foto del año. Escribió Mariano Ribas que es de "esa clase de fotos que primero pegan por la belleza de lo evidente y que inmediatamente después nos erizan la piel por la belleza de lo sugerido". Una buena definición de una vista impresionante.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Poco serio

Es así, nos desgarramos las vestiduras pensando "qué van a decir de nosotros en el exterior" y cuando dicen algo parece que tienen la misma información de nosotros que de los indios mau-mau. Ultimamente hasta El País nos ningunea desde la ignorancia, vean sino esta "nota" del diario más prestigioso escrito en español:

Link

Entre los períodos presidenciales, las elecciones de 2099 y el misterioso Juan Carlos Duhalde, me parece que el espejo que nos refleja lo acaban de sacar del "Palacio de la Alegría" del Hollywood Park... Si dan ganas de balearse en un rincón

jueves, 2 de diciembre de 2010

Un Tobermory del siglo XXI



























Hace algo más de cien años que existen los cuentos de Saki, uno de los tesoros ocultos de la narrativa inglesa. El más conocido y antologado es "La reticencia de Lady Anne", cuyo seco, inolvidable final ha sido muchas veces imitado (con poca suerte). No menos inolvidable es la idea que da origen al exquisito "Tobermory", que aparece en todas las antologías de Saki, siempre en oferta en calle Corrientes.

Pueden leer "Tobermory" completo, traducido al castellano acá, o el original en inglés acá. Dos detalles: la versión original tiene el plus de una prosa exquisita, abundante en juegos de palabras no trasladables a otro idioma. Pero es britaniquísima, sólo para conocedores. La traducción es la única que encontré en la web, zafa, salvo en una frase importante que aparece a la mitad, donde se habla de una balaustrada que recorría "la mayor de las ventanas"... pero debería decir: "la mayoría de las ventanas" (ya verán por qué es importante).

Me acordé de Tobermory este fin de semana, a cuento de cierto escándalo del que está hablando todo el mundo. Pero lean, mientras pego unas fotos de gatos por acá, después vuelvan que sigo.










Si leyeron (¡sí, tenías que leer el cuento primero, ansioso!), a esta altura deben estar pensando lo mismo que yo: Julian Assange, el hombre de WikiLeaks, es el Tobermory de nuestro tiempo, y en pocos días ha conseguido que todos los grossos lo odien más que a Osama Bin Laden.

A veces nos convencemos de que la tecnología nos presenta nuevos desafíos o problemas nunca soñados por el hombre, pero "Tobermory" me convence de lo contrario: los problemas han sido siempre los mismos y los creamos los hombres, mal que le pese a las tecnologías y a los eternos buscadores de novedades.

Julian, donde estés, te bancamos, aun sabiendo que si entraras a nuestra computadora nos mandarías recontra en cana.

(Te juro que no tiene nada que ver pero Saki murió... ¡asesinado!)

miércoles, 27 de octubre de 2010

lunes, 6 de septiembre de 2010

Orgullo y prejuicio


Hace unos años tuve el honor de hablar en una universidad norteamericana, justo después de Rigoberta Menchú. La dirigente guatemalteca dedicó íntegramente la hora que le habían asignado para tronar contra las mujeres blancas latinoamericanas de clase media, incapaces de solidaridad para con sus hermanas indígenas. Cuando me llegó el turno de empezar mi discursito, no tuve más remedio que presentarme como una mujer blanca latinoamericana de clase media, cosa que hizo reír no sólo a los estudiantes, sino también a Rigoberta. Con todo, aún me llevó un tiempito darme cuenta de que la clase media, femenina o no, se define justamente por eso, su falta de solidaridad. Es una clase que en la Argentina se podría caracterizar a partir de dos rasgos prominentes, la infidelidad a sus orígenes sociales y el entrañable apego a sus orígenes étnicos.

El detonador que me permitió llegar a esta obvia comprobación fue la guerra de la soja, desencadenada cuando el gobierno argentino intentó aplicar las retenciones. Si Rigoberta hubiera visto las fotografías de nuestras porteñas medio pelo, uniformemente teñidas de rubio y con la escarapela y el sombrero de gaucho en defensa del “campo”, se habría reafirmado en su idea: la solidaridad de esas blancas de clase media no se dirigía para nada a sus hermanas del Norte, echadas de sus campitos por el avance de la planta asesina, no. Era una solidaridad soñada, imaginaria y fantasmal para con los grandes propietarios de una tierra que ellas mismas, con suerte, habían visto desde el tren, pero que formaba parte de sus más fervientes deseos.

Entre las fantasías de esa batalla cerealera figuraba, por supuesto, la pampa gringa. Envueltos en los colores patrios y sacando panza virilmente ante la adversidad, los bien alimentados revolucionarios, calcados en el modelo De Angeli, el de chacarero buenazo y campechano, se subían al tractor para defender, heroicos, a sus hermanos estancieros. La oleada patriótica iba acompañada por una fuerte presencia física que Rigoberta, de haber visto las fotos, habría captado en un relámpago. Quienes enarbolaban la bandera como sumándola a sus propiedades eran los descendientes (blancos) de dos clases de argentinos: los que poseen dichas propiedades porque sus antepasados las obtuvieron a fuerza de oreja (de indio), y los que las poseen porque el gringo, en efecto, llegó con el monito al hombro y trabajó duro. Hermosa historia, esta última, que lo sería aún más si quienes descienden de la nave no se aliaran con quienes descienden de la matanza, alianza contranatura que quizás al abuelo laburante le hubiera hecho poca gracia.


Volviendo a los cacerolazos pro-soja, esa presencia corporal fuertemente acentuada contenía un mensaje muy claro: todo gobierno y formación política que, mal o bien, defiendan a quienes no descienden del barco sino del indio que logró conservar su oreja, serán objeto de un odio cuya ferocidad e irracionalidad nos dejarán perplejos, mientras no hayamos determinado dónde están su cogollo, su núcleo o su corazón. ¿Dónde? Por si no se ha entendido, en el tono de piel.
Haber alcanzado una edad provecta me permite recordar el momento en que la clase media de Buenos Aires descubrió la verdad: nos habían engañado vilmente, no éramos el Canadá. La escena transcurre en Plaza Italia, alrededor de 1950.
Cinco años antes, el aluvión zoológico ha invadido Buenos Aires para elevar a Perón a un rango que a él mismo lo aterra un poco. Y este domingo memorable, ese mismo aluvión picniquea tranquilamente sobre el pastito, bajo la estatua de Garibaldi, mientras mis tías, a las que podría caracterizar como de clase media con veleidades (¿pero acaso hay clase media que no las tenga?), se sorprenden del espectáculo. De no creer: una punta de tapes peloduro, con jopo engominado y anteojos de sol (primera compra indispensable al pisar la Capital), y de chinas con las piernas sembradas de picaduras violetas, aceptadas, vaye y pase, como mucamas, frente a la escasez de gallegas que han ido pelechando, pero inadmisibles arriba de ese pasto sagrado. A partir de aquel día, no hubo conversación familiar que no girara alrededor de dos temas: los errores de lenguaje de Evita que decía caiga quien caiga y no quien cayere, y los cabecitas que nos agreden con su presencia en pleno asfalto. Sesenta años después, ni mi vecino gallego ni los múltiples choferes de taxi a los que todavía, sacrificadamente, presto oídos, se asombran de ver negros, pero afirman que a las negras hay que juntarles las trompas para que no sigan pariendo así.


Vivo desde hace más de treinta años en un pais xenófobo, Francia, donde la clase media aprueba a Sarkozy porque carga a los malianos en vuelos charter rumbo a Mali y expulsa a los gitanos rumbo a su no país. Como nación reciente que somos, nosotros nos hemos inventado una variante, la autoxenofobia o fobia al autóctono. El aludido chiste de clase media, ese del argentino que desciende del barco, expulsa de nuestra historia al habitante original, a falta de poder expulsarlo de veras (a menos que se considere la sojización del territorio como una nueva Campaña del Desierto). En eso somos coherentes: nuestro país empezó desembarazándose de sus habitantes bronceados, como diría Berlusconi, y abriendo los brazos a la inmigración carapálida. En la base de nuestra creación está el racismo.

Tras haber cargado las tintas, conviene matizar: la clase media argentina, nacida de ese llamamiento racista, oculta un miedo y una angustia que le confieren interesantes posibilidades. Se acuerda de la miseria pasada, porque el abuelo se lo ha contado, y teme la miseria por venir. Aun a riesgo de reiterar el sonsonete, es una clase económica y culturalmente productiva. De la clase alta, superficial, tilinga y egoísta, hay poco que esperar: nunca ha temido nada, nunca se ha angustiado por nada, posee lo suyo como por derecho divino y seguirá manejando gobiernos para evitar el mínimo peligro de reforma agraria. La clase baja o el pueblo son indiscutiblemente lo mejor que tenemos en la Argentina, como decía el General, pero habrá que esperar a que consiga ser escuchada. Dentro de ese panorama, el presente sigue siendo de clase media, incluyendo dentro de esa categoría a los desclasados que son su flor y nata porque, en el camino hacia la inteligencia, salirse de su clase es un paso esencial.

Este diario me ha pedido una nota sobre el comportamiento de la clase media argentina en tiempo de crisis. No es que añore ni pronostique una crisis mayor como la de 2001, pero confieso que nunca me cayó tan bien esa clase en su conjunto como aquella vez. La perspectiva de ir a parar a la Villa la volvía súbita y universalmente solidaria, lo cual confirmaba las intuiciones de los partidarios del decrecimiento, que comparto por entero: sólo una buena crisis reveladora del fin de este sistema será capaz de movilizar a los que aún ignoran los signos de la agonía.


El comportamiento lúcido y generoso, anunciador de una muerte soñada (la del capitalismo, por si de nuevo no se ha entendido), habrá durado un mes; todavía tenemos mucho Macri, mucho De Narváez, mucho facineroso por delante; y los choferes de taxi aún proclamarán sus funestas intenciones, no de matar a los negros de un saque sino de cortarlos en rebanadas. Pero el chispazo tuvo lugar, y a su recuerdo me aferro cuando la desazón ante un fascismo inconsciente de sí mismo, casi inocente a fuerza de ser visceral, me hace pensar que nunca debí presentarme a mí misma como una mujer blanca latinoamericana de clase media. Nunca, ni en broma, ni para no perderme la ocasión de hacer reír a mi admirada Rigoberta Menchú.

Nota de Alicia Dujovne Ortiz publicada en el diario Miradas al Sur.

domingo, 29 de agosto de 2010

Impresionante



Estaba buscando un tema viejo de Melero para poner acá, pero me encontré con esto que es absolutamente genial.

sábado, 28 de agosto de 2010


Dentro de veinte años, los protagonistas de la vida política argentina habrán publicado sus memorias sobre estos tiempos locos. Adelantamos algunos títulos:

Raúl Alfonsín (h): Mis memorias
Cleto Cobos: Memorias coherentes
Mauricio Macri: Memorias escuchadas
Ernestina Herrera de Noble: Memorias apropiadas
Elisa Carrió: Memorias del Apocalipsis
Fernando De la Rúa: Memorias de Antonio
Cristina Kirchner (no va a ser un libro escrito sino un audiobook): Memorias y memorios
Néstor Kirchner: Mi visión de las cosas
Domingo Cavallo (a nadie le interesa pero lo va a escribir igual): Están todos equivocados
Jorge Lanata: Memoría por hablar

sábado, 31 de julio de 2010

Analizando la lírica del rock argentino


Estadística realizada por el INDEC.

Cantidad de letras del rock nacional que empiezan con la frase "salgo a caminar": 738
Porcentaje que incluye la palabra "mente": 43%
Que incluye la palabra "nena": 24%
De ésas, que repiten la palabra "nena": 56%
Porcentaje de letras de David Lebón que repiten la palabra "nena": 98%
Porcentaje de letras de Spinetta que incluyen la palabra "acaso": 34%
Porcentaje de letras de Moris que incluyen la palabra "rock": 81%
De éstas, porcentaje de temas medio ridículos: 100%
Porcentaje de letras de Nebbia que incluyen la palabra "diribaini": 88%
Letras de otros artistas que al ser cantadas por Nebbia se les agrega la palabra "diribaini": 100%
Letras de Fito Páez de los '80 que incluyen palabras en español de España: 0
Letras de Fito Páez de los '90 en adelante que las incluyen: 231
Letras de Celeste Carballo que tienen sentido: 2%
Letras de Pappo que tienen sentido: 23%
Letras de León Gieco que incluyen referencias a aspectos de la coyuntura socio-política nacional: 341
Letras de Charly García que riman "sur" con "luz": 4
Letras de Gustavo Cordera que riman: 2%
Letras de Calamaro con rimas boludas: 56%
Letras de Divididos que incluyen oraciones con verbo: 2%
Letras de Las Pelotas que riman infinitivos (ejemplos: "alcanzar" con "matar", "conformar" con "necesitar" etc): 44%
De éstas, porcentaje que rima infinitivos terminados en "ar": 82%
Letras de los Redondos que son interpretadas como que "hablan de la merca": 60%
Letras de Cerati que incluyen palabras esdrújulas: 92%
Letras de Los Pericos que incluyen la palabra "jojóy": 54%
Letras de Babasónicos en las que el cantante se gana una minita: 55%

Rio de brazos abiertos








viernes, 18 de junio de 2010

Para un Mundial sin cable



Los que no tenemos quéibl empezamos el Mundial buscando los habituales rincones virtuales que reproducen señales en la web, como Justin.tv. Este año la cosa está más complicada y las señales se esfuman tan rápido como aparecen, pero el blog de un conocido encuestador político ha agregado a su interfaz lo que por ahora parece la mejor solución. Sólo hay que quitar los ads, dar pantalla completa y vualá. Si la señal se desploma, eligen otra del menú superior y siga, siga. Lo único: los relatores yanquis son un plomazo y la señal tiene unos segundos de delay que hacen imposible seguir el relato de Víctor Hugo.

viernes, 4 de junio de 2010

Cat Power en el Coliseo porteño

Y fui el otro día a ver a la chica con flequillo, la tímida que se hizo fama de dejar los recitales por la mitad pero ahora dicen que está un poco más profesional. Igual la gente la escuchó con un silencio reverencial, no fuera cosa que se asustara y terminara huyendo detrás del telón. Graciosa y consciente de su personaje medio nerd en el escenario, se la pasó haciendo un paso "me estoy pishando" que llevó a una fan a gritarle en un momento entre tema y tema: "¡me encanta cómo movés las patitassss!"

Acá uno de los temas, muy bien captado por cierto:


Otro momento divertido, ya promediando el recital que duró hora y media, fue cuando se animó a bajar del escenario y caminar por la platea. Claro, cuando empezó a avanzar su micrófono quedó delante de los parlantes y ese eco exagerado y melanco que usa para la voz empezó a realimentarse, generando un efecto medio espacial que la hacía sonreírse. En un momento se hizo tan obvio el "acople" que al escucharlo se dio vuelta y largó un "wow!" en ese tono aletargado tan suyo.
Muy buen show, con un público abundante en pantalones chupines y miradas huidizas. Lo pueden escuchar completo acá.

Addenda: genial, alguien estaba al lado filmando en el momento del "wow" y lo subió a YouTube. De paso la ven de cerca. En persona es algo más rellenita, pero a nadie le va a importar.

domingo, 2 de mayo de 2010

Algunas canciones de la década


PEACHES - Fuck the pain away (2000)


BRITNEY SPEARS - Toxic (2003)
Autora: Cathy Dennis


RICHARD ASHCROFT - A song for the lovers (2000)


KYLIE MINOGUE - Can't get you out of my head (2001)
Autora: Cathy Dennis


SAINT ETIENNE - Sun in my morning (2005)


PETER, BJÖRN AND JOHN - Young folks (2006)


RADIO 4 - Dance to the underground (2002)


PNAU - With you forever (2007)


CANSEI DE SER SEXY - Move (2008)


RITA LEE - Amor e sexo (2003)
¡Qué letra, señores!


ELI-U - Leves señales (2008)
Autor: El Príncipe


GUSTAVO CERATI - Sulky (2002)

sábado, 27 de marzo de 2010

Mis discos de la década 00


Una lista absolutamente arbitraria y olvidadiza, pero enteramente mía. No hay discos "clave" ni fenómenos de MySpace, ningún Strokes ni Arcade Fire ni Mars Volta ni Sigur Rós. Puse solamente discos que estuvieron durante mucho tiempo en mi playlist (los más viejos, cerca de mi compactera). ¿Conservador? ¡No soy un pibe! Y no sé otros discos, pero éstos son maravillas.



THE WHITE STRIPES - The White Stripes (1999)
THE WHITE STRIPES - De stijl (2000)
El primer disco de los 2000 apareció un año antes, y forma con el segundo una unidad de riffs imbatibles. Todo lo que hicieron después (ellos y sus imitadores) es una evolución de estos dos discos, acá está la base de todo. Años después, seguían tocándolos casi completos en sus shows. Larga vida a los que hicieron renacer la esperanza en el rock and roll.

WILCO - Wilco (The Album) (2009)
Con Wilco es al revés que con los White Stripes: todos mencionan discos anteriores como Summer teeth o Yankee hotel foxtrot, pero creo que esta banda mejora con el tiempo y de hecho mejoró mucho al cambiar de guitarrista. Sky blue sky (2007) también la rompía, pero acá encima se toman el trabajo de reinventarse como banda "cancionera".

SUFJAN STEVENS - Illinoise (2005)
O el Close to the edge de la generación alt-indie-queer-fiaca. En general el indie folk me deja indiferente, pero con este muchacho hay que sacarse el sombrero: cantidad de ideas, arreglos, complejidad bien entendida y grandes melodías. Un capo.

REGINA SPEKTOR - Begin to hope (2006)
Gracias a León por recomendármela, yo la tenía entre ojos porque era amiga de los Strokes. Gran disco de piano-canción, con una intensidad nunca alcanzada por una Cat Power (porque intencionalmente no la busca, claro). Atrevimiento y riesgo eficaces, sin excusas intelectuales. McCartney debe estar orgulloso.

ST GERMAIN - Tourist (2000)
¡Cuánto hace que no lo ponemos! Este debe ser quizá el último disco de la década de los '90. Y sin embargo bien que lo gastamos en su momento. Ludovic Navarre se merece un cachetón por hacerse el fiaca durante los últimos diez años, pudiendo hacer algo como esto!

SAINT ETIENNE - Sound of water (2000)
Otro disco que gasté cuando salió, y me hizo suponer que el mundo del easy listening/post-rock/pop universitario encerraba grandes cosas. Pasaron los años, y nada de lo que vino después me hizo olvidar este álbum: frialdad calculada y anhedónica.

FATBOY SLIM - Palookaville (2004)
Al principio este disco no me gustó, parecía un patinazo del rey del big beat queriendo hacerse mainstream. Pero con sucesivas escuchadas fue creciendo (¡canciones!) hasta convertirse en el Fatboy más escuchado de todos.

GOTAN PROJECT - La revancha del tango (2001)
Otro que nadie reconoce haber escuchado, el uso en noticieros y publicidad lo volvieron grasa e integrado. Pero sigue siendo lo mejor del tango electrónico que fundó, junto con su postergada continuación, Lunático (2006).

AMY WINEHOUSE - Back to black (2006)
Junto con Frank (2003), este disco hizo por el soul lo que los de White Stripes por el rock and roll. El mejor disco con etiqueta "parental advisory" de la década. Amy, su look sixties cachivache, su aleación soul-jazz-hip hop, sus letras tan sinceras que dan un poco de miedo, su voz carismática y su sofisticado estilo para cantar que la vuelve un Al Green de la era de los realities.

LOS GUACHOS - Filtros (2008)
Este es el único disco que escuché de ellos así que puede que otros sean mejores. Este es buenísimo. Jazz argentino grabado en Nueva York con músicos de diversas procedencias bajo la batuta de Guillermo Klein, autor además de canciones -que entona displicentemente, sin esforzarse- y arreglos de big band. Difícil de encontrar en la web, pero vale la pena buscar por ahí o, mirá lo que te digo, incluso comprarlo.

PALO - Ritual criollo (2008)
Después de amagar durante años, Palo hace su mejor disco desde la época de Los Visitantes y nos recuerda por qué es uno de los grandes, aunque muchos no lo conozcan o lo tengan por un freak. El mejor aprovechamiento de ritmos autóctonos que recuerde en un disco de rock. El disco acústico más rockero que recuerde. ¡Volvió Pandolfo, carajo!

MARIA RITA - Samba meu (2007)
La hija de Elis Regina la rompe por sí sola, y el que tenga dudas debe verla en algún dvd, en vivo es del carajo. Acá se aleja de su estilo medio jazzero para anotarse en la reciente revisión del samba por parte de artistas contemporáneos brasileros, con gran ruido mediático en su país. ¡Y funciona! Más aún, es un discazo de principio a fin. Maria Rita es una de las grandes revelaciones de los últimos años.

CARLA BRUNI - Comme si de rien n'était (2008)
Otra que mejora con el tiempo. Su primer disco había sido un hit, pero este tercero es todavía mejor. Su exposición por el affaire Sarkozy está más que justificada: el disco es una delicia, el tipo de cosa que esperaba cuando escuché aquél de Saint Etienne. Difícil de mejorar, adictivo de escuchar. Encima está rebuena la hija de puta.

Menciones de honor: DONALD FAGEN - Morph the cat (2006), ERYKAH BADU - Mama's Gun (2001), KATE BUSH - Aerial (2005), AMY WINEHOUSE - Frank (2003), NEIL YOUNG - Chrome dreams II (2007), JOAN AS POLICE WOMAN - To survive (2008), BRAZILIAN GIRLS - Brazilian Girls (2005), ERICA GARCIA - Amorama (2001), BOB DYLAN - Love and theft (2001), GUSTAVO CERATI - Siempre es hoy (2002), los dos de THE LIBERTINES (2002-2004), STEELY DAN - Everything must go (2003)

martes, 23 de marzo de 2010

¿Se acuerda de Gustavo Béliz?


No, no pasó nada con él. Me vino a la cabeza nomás. Cuánto político nuevo que ha pasado bajo el puente

sábado, 6 de marzo de 2010

Se mueve el piso (paranoia)



Vivo en un décimo piso y toda esta semana tuve -sobre todo de noche- la sensación de que el edificio se movía. Lo cual bien podría ser cierto, los edificios altos tienen una mínima oscilación que ayuda a su equilibrio... pero la sensación tendía a aparecer después de leer algo sobre el terremoto de Chile.



Concretamente, mi escritorio está frente a una ventana y a veces me pregunto si mi silla, el piso, no están ligerísimamente inclinados hacia adelante. He llegado a poner una lapicera en el piso para ver si se movía (¿y si compro una bolita?) Por supuesto, naranja. Pero al rato, o al otro día, leo que hubo otra réplica y cuando el horario parece coincidir me digo "¡era así nomás!" con algo de tonta satisfacción.

¿Qué será peor, que mi departamento se venga abajo o que se me esté derritiendo el celebro?



Las fotos son de un edificio de Concepción que quedó partido al medio, hoy dejaron de buscar sobrevivientes.

(Como el mío es en L me digo: no se puede caer, seguro que zafo)