domingo, 31 de julio de 2011

Versiones 5



"Memories can't wait"
Talking Heads
Fear of music (1979)



"Memories can't wait"
Living Colour
Vivid (1988)

Me acuerdo de estar viendo a Living Colour en Obras y recién darme cuenta al final que estaban haciendo este tema de los Talking... Unos enfermitos.

sábado, 30 de julio de 2011

Versiones 4



"MacArthur Park"
Richard Harris
A tramp shining (1968)



"MacArthur Park"
Donna Summer
Live and more (1978)

Grabada primero por el actor Richard Harris y con más de treinta versiones según Wikipedia, esta canción sinfónica de Jimmy Webb es conocida también por tener la letra más ridícula de la historia del pop: "alguien dejó la torta bajo la lluvia, no sé si puedo llevármela, tomó tanto tiempo cocinarla y nunca tendré esa receta otra vez, ¡oh no!" La versión bolichera de Giorgio Moroder fue un exitazo.

viernes, 29 de julio de 2011

Versiones 3



"Nite flights"
The Walker Brothers
Nite flights (1978)



"Nite flights"
David Bowie
Black tie white noise (1993)

La primera vez que uno lo escucha parece que Scott Walker está imitando el modo de cantar de Bowie. En realidad, es exactamente al revés...

jueves, 28 de julio de 2011

Versiones 2



"Round midnight"
Thelonious Monk
78 RPM (1947)



"Round midnight"
Amy Winehouse
single B-side (2004)

El clásico de Monk dio pie al lucimiento de diversos artistas, notoriamente Miles Davis. Impresiona la autoridad de Amy para cantarlo; tenía 20 años cuando la grabó. El arreglo hiphopero incluye una base sampleada, casi seguro, del comienzo de "Same old scene" de Roxy Music.

miércoles, 27 de julio de 2011

Versiones 1



"Movin' out (Anthony's song)"
Billy Joel
The stranger (1977)



"Movin'out (Anthony's song)"
The Supervillains
Massive (2008)

El original es irresistible. La versión reggae me hace entender un poco por qué. Aun dentro del brillante cancionero de Billy Joel esta canción es especial.

domingo, 24 de julio de 2011

Amy Winehouse, 1983-2011

Cuando escuchaba a algún artista que le parecía prefabricado, Luca Prodan solía interpelar: "tomá esta guitarra man, y haceme latir el corazón". Ella lo hizo.

jueves, 14 de julio de 2011

Aguante Fito Páez



Muchos hablaron de lo que dijo, pocos leyeron la columna que dio pie a tantas críticas.
Hace rato que no escucho a Fito y en una época me hartó su anhelo tardío de burguesía y sofisticación, pero en ésta lo banco.

LA MITAD
por Fito Páez*
Publicado en Página/12 el 12 de julio de 2011

Nunca Buenos Aires estuvo menos misteriosa que hoy. Nunca estuvo más lejos de ser esa ciudad deseada por todos. Hoy hecha un estropajo, convertida en una feria de globos que vende libros igual que hamburguesas, la mitad de sus habitantes vuelve a celebrar su fiesta de pequeñas conveniencias. A la mitad de los porteños le gusta tener el bolsillo lleno, a costa de qué, no importa. A la mitad de los porteños le encanta aparentar más que ser. No porque no puedan. Es que no quieren ser. Y lo que esa mitad está siendo o en lo que se está transformando, cada vez con más vehemencia desde hace unas décadas, repugna. Hablo por la aplastante mayoría macrista que se impuso con el límpido voto republicano, que hoy probablemente se esconda bajo algún disfraz progresista, como lo hicieron los que “no votaron a Menem la segunda vez”, por la vergüenza que implica saberse mezquinos.

Aquí la mitad de los porteños prefiere seguir intentando resolver el mundo desde las mesas de los bares, los taxis, atontándose cada vez más con profetas del vacío disfrazados de entretenedores familiares televisivos porque “a la gente le gusta divertirse”, asistir a cualquier evento público a cambio de aparecer en una fotografía en revistas de ¿moda?, sentirse molesto ante cualquier idea ligada a los derechos humanos, casi como si se hablara de “lo que no se puede nombrar” o pasar el día tuiteando estupideces que no le interesan a nadie. Mirar para otro lado si es necesario y afecta los intereses morales y económicos del jefe de la tribu y siempre, siempre hacer caso a lo que mandan Dios y las buenas costumbres.

Da asco la mitad de Buenos Aires. Hace tiempo que lo vengo sintiendo. Es difícil de diagnosticarse algo tan pesado. Pero por el momento no cabe otra. Dícese así: “Repulsión por la mitad de una ciudad que supo ser maravillosa con gente maravillosa”, “efecto de decepción profunda ante la necedad general de una ciudad que supo ser modelo de casa y vanguardia en el mundo entero”, “acceso de risa histérica que aniquila el humor y conduce a la sicosis”, “efecto manicomio”. Siento que el cuerpo celeste de la ciudad se retuerce en arcadas al ver a toda esta jauría de ineptos e incapaces llevar por sus calles una corona de oro, que hoy les corresponde por el voto popular pero que no está hecha a su medida.

No quiero eufemismos.

Buenos Aires quiere un gobierno de derechas. Pero de derechas con paperas. Simplones escondiéndose detrás de la máscara siniestra de las fuerzas ocultas inmanentes de la Argentina, que no van a entregar tan fácilmente lo que siempre tuvieron: las riendas del dolor, la ignorancia y la hipocresía de este país. Gente con ideas para pocos. Gente egoísta. Gente sin swing. Eso es lo que la mitad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires quiere para sí misma.

* Vecino de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.